El ozono es según la OMS, el mejor desinfectante para la eliminación de microorganismos de modo que es tal vez la mejor «arma» desifenctante para luchar contra el coronavirus.

El ozono, el gas natural presente en la atmósfera, que entre otras cosas depura el aire y filtra los rayos ultravioleta dañinos para el ser humano evitando que lleguen la superficie terrestre, se ha convertido actualmente en una de las «armas» más potentes que tenemos para poder luchar contra el coronavirus. De hecho, y según un informe de la OMS, el ozono es el desinfectante más potente que se puede utilizar contra el coronavirus.

¿Por qué el Ozono es el mejor desinfectante contra el coronavirus?

La función biocida del ozono es quizás menos conocida, pero lo cierto es que en estos días, nos puede servir para que los ambientes sean saludables y seguros si lo utilizamos como gas desinfectante a través de un tratamiento llamado «Ozonización«.

El ozono, gracias a su poder de desinfección / esterilización, puede desinfectar ambientes pequeños, medianos y grandes, automóviles y camiones, hoteles, oficinas, hospitales, apartamentos y cualquier otro entorno con la máxima eficiencia. El ozono tiene el poder de desinfectar superficies, objetos, equipos, asientos y telas y ya en 2003, cuando se desarrolló el virus del Sars, el ozono fue una de las soluciones más populares para erradicar la enfermedad. En el sector sanitario, el ozono se utiliza para desinfectar todo tipo de vehículos médicos, como ambulancias de rescate, ambulancias de transporte, así como vehículos médicos.

A todo esto se le suma además la declaración de la OMS de que el ozono es el desinfectante más potente contra todo tipo de microorganismos, de manera que se erige como la solución precisa para desinfectar cualquier espacio y de este modo prevenir el contagio de Covid-19.

En el caso de elegir el ozono para desinfectar espacio y entornos, se deben utilizar máquinas especiales que con son generadores de ozono de muy alta potencia, de 10,000 mg / h a 40,000 mg / h, y con placas de cerámica que admiten una alta producción de ozono, pueden erradicar cualquier bacteria o virus en entornos de hasta 15,000 metros cuadrados.

¿Qué es el ozono?

El ozono es un gas 100% natural y ecológico, compuesto de 3 átomos de oxígeno (O3) y, como se sabe, nos protege de los rayos ultravioleta del sol al formar una capa llamada capa de ozono.

El ozono tiene una molécula caracterizada por un alto potencial oxidativo (potencial redox de +2.07 V) claramente más alto que el del cloro en más de 100 veces. Muchos estudios han demostrado que, en comparación con las técnicas de desinfección tradicionales, como los atomizadores de productos que emiten vapores de peróxido de hidrógeno estabilizados, desinfectantes a base de cloruro de benzalconio u otras soluciones comerciales que solo desinfectan donde se rocían, la desinfección de gas ozono parece eliminar más del 99 % de las bacterias presentes en el aire y en las superficies porque al saturar el ambiente tratado llega a los puntos más ocultos, además, es un desinfectante natural y ecológico al 100% porque se convierte en oxígeno puro después de su uso.

Cómo desinfectar con ozono

Para desinfectar cualquier entorno, se debería entonces dejar actuar a la máquina mencionada (cuyo coste está entre los 800 y los 1.000 euros), saliendo de la habitación que queramos desinfectar (si se quier entrar habría que hacerlo protegido con traje especial) y manteniendo la puerta cerrada.

La máquina debería emitir el gas de ozono durante unos 20 segundos, tiempo más que suficiente para eliminar un virus, aunque para no correr riesgos se suele dejar actuar tres o cuatro minutos. Dejamos entonces pasar otros diez minutos, para que el ozono residual que no haya reaccionado (el que reacciona se consume) se descomponga y solo sería necesario ventilar la habitación pudiendo tener por fin una estancia libre de virus.